Psicología en la infertilidad

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Los problemas de infertilidad son cada vez más frecuentes en la sociedad. Cuando una persona o una pareja se enfrentan a la situación de no poder tener hijos, esto supone un impacto estresante, una crisis, y el tener que enfrentarse a un proceso complejo pero tan deseado de toma de  decisiones.

Es fácil comprender el impacto psicológico en una pareja cuando conocen que tienen un problema de infertilidad. Cuando la pareja se enfrenta a este problema, aparecen reacciones de sorpresa, desconcierto, tristeza, ansiedad y cierta frustración por no poder llegar a ser padres. Aún así, dicho impacto no es igual en todas las personas ni en las diferentes fases por las que se va pasando a lo largo de un tratamiento. De hecho, existen muchas personas que presentan un buen nivel de ajuste emocional y disponen de recursos adaptativos  adecuados para afrontar el problema y el posible tratamiento.

A nivel individual aparecen sentimientos de negación, de incomprensión o culpabilidad, se podría decir que son muchísimas las consecuencias psicológicas de la infertilidad y que estas afectan en mayor o menor grado dependiendo de la persona o la pareja. Son muy comunes también los problemas de ansiedad durante todo el proceso en caso en el que se sometan a un tratamiento. La depresión también suele acompañar a la pareja e incluso puede requerir tratamiento en casos graves. En la pareja también se producen importantes cambios, como problemas en la comunicación, se cierran a hablar del tema, se distancian y dejan de hacer planes. Debido a esto es importante trabajar psicológicamente para contrarrestar esta situación y abrir paso a los tratamientos, ya que deben ser tomados como positivos.

¿Por qué afecta tanto a las personas no poder tener hijos?

Estigma social. Las parejas que no tienen hijos a determinada edad son “señalados” por el resto de la familia o círculo social. Hay un miedo al rechazo.
Aislamiento. El círculo de amigos paulatinamente va teniendo familia, por lo que la pareja siente que no entra en el nuevo entorno lleno de niños o lo evitan para no sentirse menos.
La culpa. Si el problema es detectado en algún miembro de la pareja en particular, el otro suele echarle la culpa. Pueden darse sentimiento de rechazo hacia el otro, sin entender que no existe la culpa sino factores que deben ser tratados, ya sea en el hombre o la mujer.
La incertidumbre es otro elemento que genera estrés. No tener la certeza de que el tratamiento funcionará al 100% es otro elemento que ocasiona ansiedad y desesperación.

En todo el proceso y terapia es imprescindible el apoyo de la pareja y también el de los familiares y amigos. En el caso en el que ambos decida comenzar un tratamiento para tener hijos, es importante ante todo que estén de acuerdo y convencidos, y sobretodo, que tengan toda la información necesaria acerca del proceso. En ocasiones es necesario acudir a un especialista, un psicólogo, que le ayude a llevar todo el proceso con calma y no perder la alegría y la comunicación con la pareja. No deben de centrar su vida en el tratamiento, deben de tener otro tipo de intereses, ir de viaje, salir con los amigos o la familia y no centrarse únicamente en la situación que están viviendo.
Ante todo es importante el ánimo y el hacerles comprender que no pueden hundirse por ello y que tienen que ser pacientes y positivos.

Gracias al avance médico, hoy en día existen diferentes tratamientos de reproducción asistida que pueden ayudar a la pareja a cumplir su deseo de convertirse en padres. En Médica Fértil contamos con diversos servicios y tratamientos en los cuales ya se han tenido casos de éxito. También te orientamos a elegir el tratamiento correcto según cada caso. No todo está perdido, afortunadamente siempre hay una esperanza, ¡acude con nosotros!.